Shemoth 10:1 – 13:16
La perashá de esta semana se titula “Bo”, “Ven”.
La Santa Toráh nos relata sobre las últimas plagas que cayeron sobre Egipto y cómo el Eterno, alabado Sea, “endureció” el corazón del faraón. A la final, él imploró que Moshé se llevara al pueblo con todo lo necesario para celebrar la fiesta a Adonay, Bendicho Sea.
La Toráh dice:
“Pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día en que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta, o se haya oído otra como ella. ¿Ha oído pueblo alguno la voz del Dio hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer? ¿O ha intentado el Dio venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores, como todo lo que hizo con vosotros Adonay, vuestro Dio, en Egipto ante tus ojos? A ti te fue mostrado, para que supieras que Adonay es el Dio y que no hay otro fuera de él. Desde los cielos te hizo oir su voz para enseñarte, y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego. Por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder, para echar de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como sucede hoy. Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Adonay es el Dio arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay otro”.
La salida de Egipto es la prueba para Israel y todo el mundo de que El escogió a los hebreos como Su pueblo y además, El reveló Sus leyes y estatutos a ellos. El Eterno, Alabado Sea, requiere que nosotros usamos la razón para aprender y el corazón para reflexionar y motivarnos a cumplir Sus dictámines.
El sabio Maimónides dijo que la salida de Egipto y la revelación de Sinaí demuestran que la Toráh es verdadera. Existen cuatro tipos de revelaciones: A, B, C y D. Revelación tipo A es una revelación a una persona. El tipo B es de 2 a 1000 personas como testigos. El tipo C es una revelación dada a un grupo de hasta 50,000 personas. Finalmente, la revelación tipo D es aquella que se da a una nación. La lógica nos dice que la revelación tipo D es la más verificable de todas. La única nación en el mundo que experimentó revelación tipo D es el pueblo de Israel, como hemos visto arriba. Por lo tanto, la existencia del pueblo de Israel depende del testimonio de aquella generación que salió de Egipto y estuvo en Sinaí para escuchar las palabras divinas.
Los Doctores de la Ley dicen que cada judío está obligado salir de Egipto en cada generación. Por esto cuando decimos la Hagaddáh de Pésaḥ, hablamos en tiempo presente y no pretérito. Salir de Egipto implica anular todas las ideas erróneas sobre el Creador y ajustar la vida a Su voluntad.
Hakham Yehonatan Elazar-De Mota